Al nivel de su competencia
El acceso a las plazas traseras es fácil aunque
se trate de personas con poca movilidad. La forma y el tamaño
de las puertas son adecuados, hay un buen espacio para poner los
pies al entrar, y no es necesario salvar un escalón grande.
Hay iluminación debajo del asiento delantero que facilita
la entrada cuando está oscuro.
Las plazas traseras son para dos ocupantes, debido a la forma del
asiento y a lo voluminoso que es el túnel de transmisión,
que obligaría a un pasajero central a llevar las piernas
muy abiertas.
El asiento es cómodo, no está muy elevado con relación
al suelo, es un poco corto de banqueta y tiene una buena inclinación
del respaldo. El reposacabezas alcanza una altura suficiente para
proteger adecuadamente, pero le falta ajuste de inclinación.
El cinturón queda correctamente ceñido. No tiene
ajuste de altura, pero por la posición en la que está
resulta adecuado para personas de distinta talla.
Tiene cuatro salidas de aire independientes y orientables, dos
al final de la consola central y dos más en el montante central,
a una altura adecuada para refrescar el torso o la cara. Hay dos
luces independientes, una para cada pasajero, con una intensidad
adecuada para leer.
Dentro del reposabrazos central están los soportes para
bebidas que forman parte del «paquete portaobjetos»
opcional. En un compartimento superior hay un voluminoso botiquín.
Otros huecos a disposición de los pasajeros son las bolsas
de las puertas y unas redes tras los respaldos delanteros, que también
son opcionales. El cenicero tiene el tamaño normal, donde
no caben los restos de un habano de tamaño regular.
Las cortinillas tapan casi completamente las ventanillas, pero
dejan al descubierto el tercer cristal lateral. Aun así,
este accesorio me parece muy útil, pero tiene el inconveniente
de que están en el mismo paquete de opciones que la cortina
eléctrica trasera; ese paquete de opciones cuesta 1.284 €.
Creo que es excesivo, aunque lleve detalles como un automatismo
que baja la cortina trasera al engranar la marcha atrás,
y la vuelve a subir poco después de desengranarla.
Los tiradores de las puertas están iluminados con luz roja,
como casi todo el interior. Otro detalle interesante en las plazas
traseras son ganchos en los montantes para colgar una bolsa pequeña
o una percha.
El maletero es muy amplio, tiene una forma regular y es fácil
de cargar. En el lado izquierdo hay una compuerta que esconde algunos
elementos del equipo de sonido y el lector de DVD del sistema de
navegación. En el lado izquierdo sí hay un pequeño
hueco que se podría aprovechar para objetos pequeños,
pero que no tiene tapa ni red para sujetarlos. Hay cuatro argollas
cromadas en el suelo del maletero y dos ganchos en la parte izquierda.
En la tapa del maletero hay un triángulo de señalización
y en la parte inferior derecha hay hueco para otro.
Sujetas a la parte superior del maletero hay dos ganchos dobles
y retráctiles, que me parecen muy útiles para colgar
bolsas sin que se caiga lo que contienen. Cada uno de estos ganchos
dobles tiene un muelle que los pliega junto a la parte superior
del maletero y un asa de tejido para bajarlos (da la impresión
de ser una pieza de calidad).
Hay dos accesorios que pueden ser interesantes: un fondo reversible
que tiene una parte de moqueta y otra de goma para objetos mojados
o sucios (125 €), y una gran red que se puede usar en toda
su extensión o doblada, como si fueran bolsillos (sujeta
a las argollas y a los ganchos). Lo malo de esa red es que cuesta
1.067 € (esa opción incluye una toma de corriente).
Es posible abatir el respaldo trasero (dividido en sectores 1/3
y 2/3) pero la banqueta es fija; al abatir el respaldo, quedan en
un plano ligeramente inclinado. El mecanismo para desbloquear los
respaldos tiene un tacto muy bueno, incluye un seguro que avisa
que no está correctamente bloqueado y una cerradura para
que no se pueda acceder al maletero desde el habitáculo.
Lo que falta es algún mando para poder abatir el respaldo
desde el maletero, además de desde el habitáculo.
He visto pocos fallos de acabo, al margen de lo que empieza a ser
normal (cables al aire o cogidos con cinta aislante) y de alguna
pieza mal colocada. La pieza que hace de techo está acolchada
y tiene un buen tacto, pero hay otras partes del recubrimiento del
techo y los montantes que son de un plástico demasiado basto
para este coche y encajan mal.
Hay varias molduras de aluminio, interiores exteriores, que se
mueven fácilmente al presionarlas. El lavaparabrisas consta
únicamente de dos pares de chorros oblícuos, en lugar
del sistema que esparce el agua en abanico por todo el cristal (que
llevan coches del grupo Volkswagen menos costosos que el A6). |