Menos
recomendable que otras versiones
La unidad de pruebas que hemos tenido llevaba la suspensión deportiva
opcional, que cuesta 330 € y rebaja la carrocería 20 mm; las ruedas
eran Bridgestone Potenza 205/55 16 91W. Con esta suspensión me parece un
coche indicado para quien aprecie la máxima estabilidad y el menor movimiento
de carrocería posible y, a cambio de eso, acepte que el coche sea inconfortable.
Otros A4 que he conducido anteriormente me parecen suaves de suspensión,
pero creo que el término medio está más cerca de la suspensión
de serie que de la opcional. Para un uso normal y para circular rápido
por carreteras en buen estado, el compromiso entre estabilidad y confort de la
suspensión normal me parece más acertado. Las
reacciones del A4 son más o menos normales. Es algo más subvirador
que otras berlinas de este tipo y difícilmente sobrevira
cuando se descarga el eje trasero en curva. En condiciones aún más
favorables al subviraje, como cuando se acompaña ese descarga de las ruedas
traseras con movimientos sucesivos a un lado y otro (por ejemplo, al esquivar
algo), sí es más palpable el sobreviraje pero, dentro de un límite
amplio, el control de estabilidad sujeta muy bien al coche.
El tacto del
freno requiere un cierto periodo de adaptación, porque frena mucho en el
primer recorrido del pedal. Frena muy bien en todo caso, incluso sobre suelo irregular.
La resistencia de los frenos es suficiente para casi cualquier circunstancia,
pero menor que la de otros coches de este tipo. La palanca de cambio tiene
el tacto característico de los Audi de motor longitudinal. No siempre es
suave, pero raras veces es imprecisa y sus recorridos son cortos. Como algunos
cambios que parecen duros en conducción normal, éste no lo es cuando
se trata de cambiar con la mayor rapidez posible. Me ha gustado mucho el
puesto de conducción por todos los factores: la distancia relativa entre
asiento volantes y pedales; el margen de ajuste; cómo sujeta el asiento;
y la visibilidad. Es uno de esos coches en los que se tarda un poco en encontrar
la postura idónea porque es más fácil hacer un ajuste fino. |