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Un motor refinado y caro
Las plazas traseras de un A4 son más estrechas
que las de un Seat Toledo (coche con la misma plataforma que el
A3). De todas las carrocerías que hemos medido, de tamaño
similar a las del A4, la más estrecha es la del Audi. Víctor
Fernández lo cuenta en la prueba del A4 TDI de 131 CV:
«Es menos habitable atrás que la mayor
parte de las berlinas de tipo medio y resulta pequeño para
ser un coche de 4,54 m de longitud y 1,76 m de anchura. En las plazas
traseras, la altura libre al techo y el espacio para las piernas
es razonable para acomodar correctamente a personas adultas, pero
la anchura del habitáculo es ridícula, la más
pequeña de su categoría, al mismo nivel que la ofrecida
por otros modelos mucho más pequeños, como el Fiat
Punto 5p o el Renault Twingo. Es 9 cm más estrecho en las
plazas traseras que un Citroën C5 o un Volvo S60 y ofrece 6
cm menos de anchura que un Ford Mondeo o 5 cm menos que un Peugeot
406».
La forma curvada del respaldo, el prominente elevamiento
del túnel central (que no deja espacio para los pies) y la
ausencia de cinturón de seguridad de tres puntos y de reposacabezas
en la plaza del medio (ambos opcionales) hacen el Audi A4 1.9 TDI
más adecuado para viajar sólo con cuatro adultos,
el central no viajaría cómodo. Puede llevar opcionalmente
airbag lateral en las plazas traseras.
El
maletero (445 litros) no es de los más grandes (Vectra o
Toledo con 500 l) pero tampoco de los más pequeños
(Alfa 156 con 378 l). Tiene un volumen de carga muy aprovechable
por su uniformidad y bajo el piso se guardan las herramientas, el
gato y una rueda de repuesto de buen tamaño y con llanta
de aleación. El plano de carga está un poco alto y
la boca de llenado es algo pequeña respecto a un coche con
5 puertas, pero la tapa del maletero se abre mucho para facilitar
la carga y descarga.
La unidad que he probado llevaba asientos tapizados
con cuero. Estos asientos recogen mejor la espalda que los de tapicería
de tela. Al llevar regulación eléctrica, desde la
posición más baja de la banqueta se pierde algo de
altura libre con respecto al techo que en los asientos regulables
manualmente.
El A4 lleva de serie casi todo lo que se espera
de un coche de estas características, pero hay algún
detalle, como el asiento posterior abatible, que no se incluye en
el precio de serie y puede provocar un disgusto serio al propietario
que dé por hecho que su coche lleva asiento posterior abatible,
el día que vaya a utilizarlo y se dé cuenta de que
se ha comprado un coche con el respaldo posterior fijo.
La terminación de los detalles y los materiales
utilizados en el A4 resultan muy cuidados. Como dice Víctor
«no sólo por el excelente ajuste de todos sus elementos
sino también por la utilización de plásticos
y materiales de muy buena calidad, a la vista y al tacto. La consola
central, los mandos que hay junto a la instrumentación, los
mandos de las puertas, del climatizador y del equipo de audio están
acabados en un plástico pintado, que tiene un suave tacto
a goma. La parte superior del salpicadero y de las puertas están
cubiertos con un agradable plástico mullido, pero la parte
inferior tiene un plástico duro que es mejorable (por tacto,
no por imagen), principalmente porque las rodillas se apoyan habitualmente
sobre el lateral de la consola central. El A4 está mejor
hecho que la mayor parte de las berlinas de su tamaño y sólo
están a su nivel el BMW 320d o el Mercedes C220 CDI, todos
ellos también más caros».
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