Un cupé para viajar
La altura en las plazas traseras hace que las personas que midan
entre 1,60 y 1,80 tengan que ir bien con la cabeza más o
menos doblada, o bien con la espalda separada de la base del asiento.
Es posible hacer recorridos de esta manera, pero no creo que sea
indicado para un viaje largo. No hay problemas para personas que
midan menos de 1,60 m, y las que midan más de 1,80 prácticamente
no se pueden meter (comentario
sobre el espacio).
No hay mucho espacio para pasar a las plazas traseras o para colocar
a un niño en su silla, pese a que las puertas son grandes
y los asientos delanteros se desplazan hacia delante. Hay que sujetar
el asiento delantero mientras se pasa, porque tiende a retroceder
si se suelta.
El maletero es grande para lo normal en un cupé, y tiene
una forma muy regular que facilita la carga. Dentro del maletero
hay una red elástica que lo atraviesa transversalmente, se
puede colocar en varios lugares. Viene muy bien para distribuir
el equipaje y para crear espacios donde dejar cosas pequeñas.
Lo
malo de esta red es que se acopla a las paredes del maletero con
unas piezas de plástico que tiene un borde cortante. Hay
que tener mucho cuidado para no hacerse daño con ellas, porque
se manejan en tensión (tirando del elástico) y se
pueden colocar en lugares poco accesibles (al fondo del maletero).
Además, la luz del maletero es de las que deslumbra, lo que
dificulta manejar esta red y otras cosas si está oscuro.
La calidad de acabado, salvo detalles como los de la red del maletero
y algún otro, me parece muy buena. En la unidad que hemos
probado, el salpicadero y las puertas estaban tapizados con cuero
(1.441 €) y tenían un aspecto mucho más rico
que con plástico. El cuero está bien cosido y parece
hecho con esmero, salvo porque alrededor de la instrumentación
hay un borde fruncido muy irregular.
Lo que no es de cuero en el salpicadero es un plástico gris
claro (que imita a aluminio) o de un plástico duro pero de
buen aspecto y que parece sólidamente fijado (alrededor de
la palanca de cambio y el freno de mano).
La parte interior de las bolsas de las puertas son de una especie
de ante, que tiene un tacto agradable pero que no parece lo ideal
para un lugar donde se van a meter y sacar cosas. En nuestra unidad
de pruebas (con unos 10.000 km) estos paneles ya estaban muy rozados.
Los fallos de materiales o de ajuste que he visto son el mando
para el ajuste del volante (con algo de filo y algo endeble) y el
ajuste del recubrimiento interior del techo con el parabrisas. Funcionalmente,
lo que me ha parecido peor son los chorros del limpiaparabrisas
y los mandos del volumen del equipo de sonido.
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