Un cupé
bien hecho y agradable de conducir
Dinámicamente, el Alfa Romeo GT recuerda más
a un alfa 147 que a un 156. Aunque tiene unas suspensiones claramente
más duras que un 147 equivalente, le falta el directo tacto
de dirección del 156.
Parece un coche agradable de conducir, con una flexibilidad
adecuada de suspensión para no aislar mucho a los ocupantes
de la carretera y para no permitir movimientos descontrolados de
la carrocería en apoyos fuertes, pero no es incómodo
para un uso cotidiano. Quizá como coche para disfrutar de
una conducción de estilo rápido por curvas no transmite
tanto como un Alfa GTV, pero la relación entre eficacia,
rapidez y facilidad de conducción me parece muy satisfactoria
en el nuevo GT.
El
motor 1.9 JTD de 150 CV es de esos motores, en los que se nota un
incremento muy importante de la fuerza cuando llega a unas 2.000
rpm (como los TDI del grupo Volkwagen de semejante potencia) y mantiene
una importante capacidad de aceleración y energía
cuando pasa de las 4.000 rpm. El nivel de vibracion y aspereza que
llega al interior me parece pequeña; no es un coche ruidoso
pero al acelerar a fondo aprecia un sonido agudo que no es propio
de los motores Diesel.
La otra versión que he conducido ha sido el JTS con cambio
Selespeed. Alfa Romeo ha introducido modificaciones en este cambio
para hacerlo más rápido. Yo he notado ese incremento
de rapidez sobre todo a alto régimen. El intervalo entre
que el conductor toca la palanca y el sistema engrana una marcha
superior es más breve que en otros Selespeed (no he llevado
el 156 GTA Selespeed), y también, el tirón que da
el cambio a los ocupantes es más corto pero más brusco
que en otras versiones. Los cambios manuales tienen un funcinamiento
semejante a otros Alfa Romeo, con un recorrido más bien largo,
pero suaves y rápidos.
Las dos versiones probadas tenían un ruido aerodinámico
grande que se percibe claramente al pasar de unos 140 km/h. La visibilidad
en tres cuatros traseros no es buena por los gruesos montantes del
techo.
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