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Estable y cómodo, pero no deportivo
El Alfa Romeo 2.0 TS, es ante todo fácil, de conducir.
En cualquier circunstancia tiene reacciones que pueden transmitir
mucha confianza al conductor. No es un coche «deportivo»,
si bien los mandos presentan un tacto y aspecto agradables para
quien disfruta conduciendo.
En autopista es un coche con una buena estabilidad.
A velocidad elevada, mantiene bien la trayectoria y tiene un tacto
de la dirección que facilita llevar el coche por donde queremos.
Sin embargo, me gusta todavía más la dirección del Alfa 156, me
parece aún más precisa.
Aunque se circule muy deprisa, le afectan poco (al
menos a la trayectoria) las ondulaciones del asfalto, cambios de
piso, o juntas de dilatación en los puentes o viaductos. Hay muchos
coches de este tamaño que van así de bien en vías rápidas,
pero no se me ocurre ninguno claramente mejor que este Alfa.
En
carreteras por curvas sigue siendo igual de fácil de conducir, pero
no destaca por su agilidad. Es normalmente subvirador
y es difícil que sobrevire,
aunque el conductor se empeñe en cambiar bruscamente el apoyo del
coche (incluso en curvas en bajada).
La dirección muy directa hace que no
tengamos que girar mucho el volante en las curvas, lo que resulta
confortable. El control
de estabilidad (de serie y no desconectable), funciona perfectamente
y no se nota mucho su actuación.
Lo que menos nos ha gustado a quienes hemos probado
este coche en km77.com (tanto éste como otros Alfa 147) es cómo
reacciona la suspensión cuando el asfalto está muy bacheado. En
estas circunstancias, rebota más de lo normal, transmitiendo un
amplio movimiento vertical a la carrocería, que puede llegar a ser
incómodo. Además, cuando pasa por alguna irregularidad que provoca
un rápido movimiento vertical de la rueda, transmite esa
vibración a los pasajeros más que otros coches similares.
La
suspensión no es dura. En apoyos
fuertes o en cambios de rasante se echa en falta un tarado más enérgico,
para limitar la inclinación y los rebotes de la carrocería (cuando
hay baches). Comparado con otros Alfa 147, la suspensión no es sustancialmente
más dura.
La dirección da un radio de giro de 11,5 metros
entre bordillos, aproximadamente medio metro más que otros coches
de este tamaño. En calles estrechas hay que abrirse para girar un
poco más que con otros coches. En aparcamientos puede suponer una
maniobra más, pero no me parece relevante salvo que habitualmente
se aparque el coche en calles muy estrechas con poco hueco libre,
donde sí puede ser algo incómoda.
Los frenos tienen el mismo diámetro en todas las
versiones de la gama 147 (284 mm de diámetro y ventilados los delanteros
y 251 mm de diámetro los traseros). Resultan suficientes casi siempre,
pero es posible llegar a recalentarlos en un uso intenso. Probé
los frenos con 8º de temperatura ambiente y perdieron algo de fuerza
en las últimas frenadas, aunque lo más fácil de percibir es que
el pedal del freno va perdiendo tacto de una forma clara. Con temperaturas
ambiente mucho más elevadas, y haciendo el mismo recorrido, sí se
puede notar más pérdida de eficacia de los frenos. Con los
frenos fríos este coche ha obtenido unos datos de frenada
muy buenos.
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