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El Touran es un coche que tiene una estabilidad sobresaliente,
es ágil y muy agradable de conducir. Para quien valore
mucho la estabilidad, y que las reacciones se parezcan más
a las de un turismo normal que a las de un monovolumen, el
Touran nos parece más recomendable que el Renault
Scénic, o que Citroën
C4 Picasso.
El Touran tiene dos tipos de suspensión, una para
las versiones Edition y Traveller, y otra deportiva para la
versión Highline (que también está disponible
opcionalmente para el resto de versiones). Con la suspensión
de serie, que es tirando a blanda, el Touran es un coche cómodo
para viajar (aunque no tanto como un Citroën C4 Picasso)
porque absorbe bien los baches. Esta suspensión tiene
una flexibilidad que permite que la carrocería tenga
algún movimiento amplio de balanceo (tampoco mucho).
La suspensión deportiva del Touran es más dura.
Le da una gran estabilidad, reduce mucho los movimientos de
la carrocería, pero resulta ligeramente incómoda
y seca (sobre todo para los ocupantes traseros).
En km77.com hemos conducido la versión con el motor
de gasolina TSI de 140 CV, y las versiones Diesel de 105,
140 y 170 CV.
El
motor Diesel de 140 CV mueve al Touran con mucha agilidad,
resultando suficiente en casi cualquier circunstancia. Tiene
una respuesta intensa desde 1.900 rpm y sube de régimen
con mucha rapidez. Por debajo de ese régimen, le falta
algo de fuerza para salir con agilidad desde parado sin hacer
resbalar mucho el embrague.
Según nuestras mediciones,
esta versión tiene unas prestaciones muy buenas (de
acuerdo con la potencia). Es claramente más rápido
que un Citroën C4 Picasso son motor Diesel de 136 CV.
Tiene la misma capacidad de aceleración que el Touran
TSI de 140 CV.
En recuperación (ganar velocidad desde marchas largas)
es claramente mejor que la versión TSI de 140 CV y
que un Ford S-Max 2.0 TDCi.
En una conducción normal consume casi 1 l/100 km más
que un Golf con el mismo motor. Conduciendo de una manera
suave —que no significa ir despacio— , puede consumir
menos de 7,0 l/100 km. En ciudad con tráfico denso,
o siendo bruscos con el acelerador, es díficil que
baje de 9,0 l/100 km.
La unidad de pruebas llevaba neumáticos Michelin Energy
en medida 205/55 R16. Es un neumático duro, destinado
a tener una gran duración. Estos neumáticos
no dan buena adherncia en carreteras resbaladizas o mojadas;
en carreteras secas la adherencia que dan tampoco es alta.
El ruido del motor se oye claramente en el interior, sobre
todo cuando se acelera a fondo. Se oye más el motor
que en un Golf equivalente y bastante más que en un
Skoda
Scout. A partir de una velocidad alta, el ruido del viento
nos ha parecido más molesto que el del motor.
También hemos detectado vibraciones en el volante, la palanca de cambios y los pedales que no tienen —tan notoriamente— los modelos citados anteriormente.
La
versión Diesel de 105 CV es un poco más ruidosa,
vibra algo más y no sube de vueltas con la rapidez
que la versión de 140 CV. Por otra parte, tiene ligeramente
algo más de fuerza para salir desde parado. (más
información).
Respecto a la versión Diesel de 140 CV, la de 170
CV tiene un motor con una respuesta mucho más intensa
a partir de 1.900 rpm y una gran capacidad de aceleración;
además, es ligeramente menos ruidoso. Entre los modelos
semejantes (comparativa),
tiene unas prestaciones buenas y un consumo ligeramente superior.
El motor gasolina TSI de 140 CV da buen resultado desde el
punto de vista de la repuesta, la capacidad de aceleración
y la suavidad. Su consumo es normal.
Es un motor agradable de usar ya que no requiere utilizar frecuentemente el cambio de marchas. En ciudad se puede circular con el motor poco revolucionado y ganar velocidad sin necesidad de reducir una marcha.
Al acelerar a fondo, entrega la potencia de forma muy homogénea durante todo el rango de revoluciones, aunque le cuesta llegar al límite de giro. Según nuestras mediciones, tiene unas prestaciones acordes a la potencia. En el Golf, este motor TSI de 140 CV daba al Golf unas prestaciones excelentes (acordes para un coche de más de 140 CV).
El
consumo puede llegar a ser reducido pero, para que sea así,
hay que conducir de forma muy suave. En ciudad y alrededores,
es difícil hacer que gaste menos de 9,0 l/100 km, incluso
si hay poco tráfico. Conduciendo de forma normal (sin
acelerones ni buscando un consumo mínimo) el consumo
está alrededor de 10 l/100 km (más bien por
encima de ese valor que por debajo).
Con este motor, es un coche silencioso, más por el aislamiento
que por el motor en sí. El ruido que hace al ponerlo
en marcha es más parecido a un motor Diesel que a uno
de gasolina (sólo durante el instante del arranque).
Una vez en marcha, y con la ventanilla bajada, se distingue
perfectamente cuándo el compresor entra en funcionamiento,
cuándo se para y el sonido que hace mientras actúa.
El que emite el turbo no es tan evidente.
La dirección de asistencia eléctrica y dureza
variable en función de la velocidad nos ha gustado
mucho. Tanto en el Touran como en otros modelos del Grupo
Volkswagen que la llevan, es muy precisa y tiene un tacto
muy bueno.
Hemos probado el dispositivo de aparcamiento automático
en línea «ParkAssist». Este sistema comprueba
que hay espacio suficiente para aparcar el Touran, da instrucciones
precisas y mueve el volante automáticamente. El conductor
debe seguir las instrucciones que aparecen en la pantalla
del ordenador (acelerar, frenar, manejar el cambio de marchas
y vigilar el entorno). Información
del funcionamiento del ParkAssist. |