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El Forester resulta un coche especialmente cómodo para
entrar y salir porque las puertas tienen un ángulo de
apertura grande. Sobre todo destacan las puertas posteriores
que abren hasta 75 grados, según Subaru. Independientemente
del ángulo exacto, al abrirlas a tope queda un marco
de entrada muy grande, que resulta muy útil,
por ejemplo, para colocar a niño en su sillita y ponerle
los cinturones.
La altura de los asientos con relación al suelo también
es confortable para muchas estaturas, ya que la banqueta de
los asientos no queda especialmente alta, por lo que facilita
la operación de subir y bajar del coche.
El maletero (cuyo volumen desconozco al escribir esta crónica
porque Subaru no lo ha facilitado) tiene formas regulares
y parece amplio. La altura de carga es de 65 cm, una cifra
normal para un coche de estas características.
No tiene anclajes para fijar una red vertical de protección,
por lo que nunca debiera utilizarse el espacio de carga
adicional que se obtiene al abatir los asientos para llevar objetos pesados. Las redes
verticales homologadas están hechas para resistir el
impacto de bultos que pueden desplazarse hacia delante con
violencia en caso de impacto o frenazo fuerte.
Los respaldos de los asientos posteriores se abaten con facilidad
y al plegarse dejan una superficie plana (imagen).
Están divididos en partes desiguales. En el maletero
está iluminado, tiene cuatro perchas, dos a cada lado
a diferente altura, un alimentador de corriente (12V) y cuatro anillas
en el suelo para sujetar una red.
El Forester es un coche alto (con techo solar, la altura libre al techo en las plazas posteriores se reduce en 6 cm)
y con buena habitabilidad longitudinal. Por el contrario,
es estrecho, por lo que no es el vehículo más
adecuado para viajar con tres adultos en los asientos traseros.
El asiento del conductor me ha parecido confortable y sujeta
bien. El reposapiés está adecuadamente situado
con relación al embrague y ayuda mucho a sujetar el
cuerpo al circular con rapidez en zona de curvas. El volante,
a diferencia del Forester anterior, se regula también
en profundidad, no sólo en altura, posibilidad que
resulta muy útil para encontrar una buena postura para
conducir.
Las
versiones con caja manual tienen una consola central entre
los asientos delanteros (imagen)
menos aprovechable que las versiones con cambio automático,
a causa de la presencia de la palanca de la reductora. Las
versiones con cambio automático (imagen)
tienen huecos de mayores dimensiones y un cajetín con
tapa desplazable horizontalmente que puede utilizarse de apoyabrazos.
En ninguna de las dos versiones hay un portalatas propiamente
dicho en las plazas delanteras. Existen huecos para dejar
botellas en las puertas, o un vaso de gran tamaño en
la versión manual (que puede ocuparse con el cenicero).
En los asientos posteriores sí hay portalatas (imagen).
Las versiones «Limited Plus», que tienen un sistema de entrada y arranque sin llave (arrancan al presionar un botón cuando reconocen
la llave), no disponen de hueco para introducir la llave. Según
un portavoz de Subaru, cuando el mando se está quedando
sin pilas, para arrancar el coche hay que presionar directamente
con el mando en el botón de arranque para que el sistema
reconozca la presencia de la llave y se ponga en marcha.
La rueda de respuesto, situada en la zona inferior del maletero,
es del mismo tamaño que el resto de ruedas (imagen).
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