El Škoda Roomster tiene una gran variedad de posibilidades
para modificar la configuración de los asientos y del
maletero.
Las plazas delanteras del Roomster corresponden las de un turismo
normal, no a las de un monovolúmen por dos razones, primera:
los asientos van relativamente cerca del suelo. Segunda: ni
el parabrisas, ni el techo quedan lejos de los ocupantes.
Sin embargo las plazas traseras sí son grandes y la
sensación de espacio también (en estas plazas,
la carrocería es mucho más ancha y alta). Los
asientos traseros están 46 mm más altos que
los delanteros, para mejorar la visión de los ocupantes
de esas plazas.
El marco inferior de las ventanillas posteriores queda muy
bajo, lo que favorece la visibilidad de los ocupantes de estas
plazas. En Škoda denominan esta disposición de
la ventanilla posterior como «efecto cine». Estas
ventanillas no bajan completamente, sino que quedan a poco
menos de media altura.
Atendiendo al espacio, el Roomster es uno de los coches
(sean con carrocería turismo o monovolumen) más
espaciosos que hay con una longitud similar (mide 4,2 m):
tiene mucho espacio en todas las dimensiones, donde más
sobresale es en la distancia entre respaldos delanteros y
traseros.
Con
un tamaño similar hay coches como un SEAT Altea, un
Renault Scenic o un Volkwagen Golf Plus; ninguno de estos
es más espacioso en las plazas traseras. No obstante,
el Roomster es menos adecuado que otros monovolúmenes
para que vayan tres personas en las plazas traseras porque
el asiento central es peor que los otros dos (más estrecho
y con una forma menos acogedora); para dos ocupantes atrás
el Škoda Roomster sí es uno de los más
indicados.
Si normalmente van a viajar dos personas atrás, el
Roomster sí es uno de los más adecuados porque
acoge bien a ocupantes de casi cualquier talla; las dos plazas
laterales son buenas porque tienen un contorno que recoge
bien el cuerpo y un reposacabezas que queda bien colocado.
Una solución interesante es si se quita el asiento
central, los laterales pueden desplazarse 11 cm hacia el centro
(imagen).
Esta posibilidad tiene la ventaja de que es la configuración
más segura para que viajen dos personas detrás,
ya que el cuerpo queda más alejado de la carrocería
en caso de impacto lateral.
Cambiar de tres a dos plazas (o viceversa) es difultoso
porque requiere sacar el asiento del centro, abatir los dos
asientos laterales y soltarlos de sus fijaciones para que
se desplacen lateralmente (no hace falta cogerlos a pulso).
Un Opel Meriva tiene una solución más cómoda
para centrar los asientos laterales de las plazas traseras.
Las tres plazas laterales son individuales. Las dos laterales
se pueden desplazar longitudinalmente hasta 15 cm. La plaza
del medio tiene el inconveniente que no se puede desplazar.
Cada una de las tres partes que compone el asiento trasero
se puede extraer por separado, pero son pesadas. El del centro
pesa unos 10 kg y los laterales más.
Si por espacio es tan recomendable, no lo es tanto por los
elementos de confort que hay para los ocupantes de atrás:
con respecto a los monovolúmenes mejor equipados, al
Roomster le faltan elementos como cortinillas en las puertas
(puede tener cristales oscurecidos), salidas de ventilación
individuales, cajones para dejar objetos (no hay bolsas en
las puertas ni una guantera entre los dos asientos cuando
se prescinde del central) o mesitas detrás del respaldo
de los asientos delanteros. Tampoco hay previstos otros elementos
de mayor o menor interés, como un sistema de entretenimiento
para las plazas traseras.
La capacidad del maletero varía entre 450 l y 530
l, en función del lugar en el que se encuentren los
asientos traseros. Si plegamos estos, el espacio para equipajes
aumenta hasta 1.555 litros. La capacidad máxima del
maletero, extrayendo los asientos traseros, es de 1.780 litros.
Cuando los asientos se extraen queda una zona de carga completamente
plana. Con los asientos extraídos, en el interior del
maletero hay altura suficiente para fijar bicicletas, con
un accesorio que vende Škoda (que pueden ir colocadas
de pie y sólo requiere quitar la rueda delantera).
El
maletero tiene otros muchos elementos que facilitan la carga
de objetos de diversos tamaños; hay argollas para sujetar
la carga, seis ganchos para colgar objetos, una toma de corriente.
Además la bandeja posterior puede situarse a dos diferentes
alturas, separadas 25 cm (imagen
e imagen).
La rueda de repuesto es del mismo tamaño que las otras
cuatro.
Una cosa que Škoda no ha resulto bien es que cualquiera
que sea la posición en que se coloquen los asientos
traseros, siempre queda un hueco entre los respaldos y la
bandeja del maletero. En esta bandeja es rígida y no
hay nada que cubra el espacio que queda entre ella y los respaldos
de los asientos traseros cuando éstos están
adelantados. Por tanto, se puede llegar a ver si hay algo
en el maletero.
Los asientos delanteros son mejores en las versiones Fun
que en el resto porque sujetan mejor el cuerpo. Opcionalmente,
el Škoda Roomster puede tener bandejas debajo de los
asientos delanteros.
En todas las versiones hay dos guanteras delante del conductor,
la inferior con luz. En las versiones equipadas con aire acondicionado,
la guantera inferior está refrigerada. También
tiene compartimentos en las puertas de las plazas delanteras,
un cajón en la consola central (opcional en la versión
más económica «Friend») y bolsillos
situados en el respaldo de los asientos delanteros.
En la parte superior de las bolsas de las puertas hay un
elástico, muy útil para sujetar documentos u
otros elementos (imagen). El techo panorámico de cristal
permite que entre mucha luz al habitáculo. Este techo
es fijo, no se puede abrir. Para evitar los efectos molestos
de un sol intenso hay dos cortinillas confeccionadas con un
tejido perforado para cubrir toda la superficie el techo.
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