Los tres asientos de la segunda fila son individuales y pueden quitarse para ampliar el espacio de carga. La maniobra de extracción y colocación resulta complicada, entre otras cosas, por el peso de los asientos. Una vez quitados queda una superficie completamente plana.
Todos los respaldos, exceptuando el del conductor, pueden abatirse cómodamente quedando en posición horizontal. Los asientos traseros pueden desplazarse hasta 13 cm. Los respaldos tienen regulación en inclinación.
La tarjeta Renault manos libres permite poner en marcha el motor con sólo pulsar un botón.
Mediante un mando situado a desmano en el salpicadero puede configurarse el aspecto del cuadro de instrumentos y diferentes parámetros del vehículo.
Entre los asientos delanteros hay un módulo con regulación longitudinal que tiene huecos donde depositar objetos y un reposabrazos.
Una cámara situada en el portón capta imágenes de lo que se encuentra en la parte posterior del vehículo, que son mostradas en una pantalla situada en la parte alta del salpicadero. Se superponen unas guías que indican la trayectoria que se obtendrá según el giro de las ruedas delanteras. Este sistema complementa a los sensores de proximidad.