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El Corsa con motor Diesel 1,3 CDTI de 90 CV es mejor en carreteras
rápidas que en lentas o en ciudad. Cuando se trata
de ganar velocidad, el peso se deja notar (el del Corsa de
cinco puertas con este motor es 1.265 kg); en cambio, cuando
está lanzado no tiene muchas dificultades para mantener
la velocidad.
No es un motor tan agradable como el del Toyota Yaris D4-D
(prueba
de este modelo) o el del Renault Clio dCi (prueba
de la versión de 105 CV) pero sí es algo
más suave y menos ruidoso que el del Volkswagen Polo
1.9 TDI (prueba).
Nos ha parecido que al Corsa le cuesta menos salir desde
parado que al Grande Punto con el mismo motor (prueba).
Según nuestras mediciones,
el Opel que hemos tenido ha sido más lento en todas
las pruebas que el Grande Punto.
Este motor de 90 CV da al Corsa unas prestaciones inferiores
a las de otros modelos semejantes. Por ejemplo, acelera menos
que un Peugeot 207 1.6 HDi de 90 CV y que un Toyota Yaris
D4D de 90 CV (comparativa). Tampoco
tiene una capacidad de recuperación buena.
En
autovía es capaz de mantener una velocidad media de
136 km/h con un consumo de 6,6 l/100 km. En ciudad (con mucho
tráfico) y alrededores, un consumo que se puede considerar
como representativo en esas circunstancias alcanza poco más
de 7 l/100 km.
El cambio de seis velocidades acoplado a este motor tiene
un manejo muy bueno. Las marchas entran con facilidad y se
puede cambiar con rapidez. Los recorridos entre marchas son
normales.
En determinadas circunstancias puede ser interesante optar
por ese motor turbodiésel, además de por su
consumo, porque en carretera resulta menos ruidoso que el
de gasolina equivalente por potencia, un 1,4 l de 90 CV.
El Corsa con motor
Diesel 1,3 l CDTI de 75 CV también es mejor en carreteras
rápidas; una vez lanzado, es capaz de mantener una
velocidad de crucero moderada sin dificultades. En carreteras
lentas o en ciudad le cuesta mucho ganar velocidad y adelantar
rápidamente.
La versión con este motor resulta recomendable si
tenemos previsto realizar muchos kilómetros por autovía
o por carreteras de doble sentido en las que no sea necesario
adelantar con frecuencia. No resulta adecuado si se va
a circular con mucha carga, para eso es preferible la versión
de 90 CV.
El
motor Diesel de 75 CV tiene una respuesta relativamente buena
y cierta fuerza desde apenas 1.500 rpm. Además, aunque
la potencia máxima se obtiene a 4.000 vueltas, sigue
subiendo de régimen suavemente con una relativa fuerza
hasta 4.500 rpm.
No obstante, da al Corsa unas prestaciones lentas. Según
nuestras mediciones, acelera menos que
otros modelos con un tamaño y un motor de potencia
semejantes, como un Citroën C3 y un Peugeot 206 con el
motor 1,4 l HDi de 68 CV. Tampoco tiene una gran capacidad
de recuperación; comparativamente, es mejor en quinta
que en cuarta marcha.
El ruido del motor es notable en cualquier circunstancia.
Si realizamos un viaje largo a 120 km/h (3.000 rpm), el ruido
es elevado y puede convertirse en molesto.
Lo mejor del Corsa
Diesel de 75 CV es que tiene un consumo muy bajo. En un recorrido de 280 km
por autovía , con el control de velocidad
programado en 128 km/h (unos 122 km/h reales), ha consumido
tan sólo 5,2 l/100 km.
Está unido a un cambio manual de cinco velocidades,
con una quinta marcha de 40 km/h. Los desarrollos del cambio
son adecuados, aunque se echa en falta una sexta velocidad
para reducir el régimen de giro y el ruido del motor
a una velocidad alta.
Con el motor 1,4 l de gasolina tiene una respuesta al acelerador
que inicialmente parece buena, pero nunca consigue dar
una aceleración intensa, aunque se llegue
a un régimen alto (algo que no hace con facilidad).
Sus prestaciones pueden decepcionar. Nos parece poco recomendable,
sobre todo habiendo una alternativa como el 1,3 l CDTI de
90 CV.
Comparativamente, resulta más agradable el 1,2 l de
gasolina de 80 CV que el 1,4 de 90 CV. El 1,2 l tampoco es
un motor que brille en la carrocería del Corsa, pero
creo que puede ser más atractivo porque sube de régimen
con más rapidez y, en una conducción normal,
no parece claramente más lento que el de 90 CV.
El
Corsa 1.7 CDTI de 125 CV da unas prestaciones rápidas
y tiene una respuesta buena. Lo que también tiene es
un sonido a Diesel muy marcado (aunque no vibra en exceso),
mayor que el 1.3 CDTI de 90 CV. El ruido que emite es evidente
incluso a velocidad sostenida.
Dado que el Corsa 1.7 CDTI de 125 CV es muy ruidoso a velocidad
baja y sus prestaciones son las de un coche hecho para viajar
por carretera, no tiene mucho sentido adquirirlo para una
utilización principalmente por ciudad.
El Corsa puede tener dos tipo de suspensión, una normal
y otra más dura. La suspensión más dura
es la que tiene de serie la versión «Sport»
(sólo disponible con tres puertas) y forma parte de
un paquete de opciones en la versión «Cosmo»
(junto con las llantas de 17").
Con la suspensión normal es un coche confortable.
Se desenvuelve bien en las carreteras rápidas, como
autopistas y autovías, y resulta algo torpe en las
más lentas por los movimientos que llega a tener la
carrocería. Para un uso normal, la suspensión
más blanda nos parece más recomendable, aunque
hay que acostumbrarse a un notable balanceo si se va a conducir
rápidamente por curvas.
Debiodo a este balanceo que puede tener la carrocería
y porque no parece particularmente ágil, la forma de
moverse del Corsa con esa suspensión normal recuerda
más a coches como el Suzuki
Swift y el Toyota Yaris, que a los mejores en este aspecto
(como un Ford
Fiesta, un Peugeot
207 o un Renault Clio).
Hemos
probado un Corsa 1.3 CDTi de 90 CV con el equipamiento «Cosmo»,
que contaba con la opción de esta suspensión
deportiva.
Con ella, es algo más incómodo que con la de
serie pero mantiene un buen compromiso entre confort y estabilidad,
aunque sin llegar al nivel de un Renault Clio. La suspensión
deportiva elimina en parte los eventuales movimientos de cabeceo
y balanceo que puede tener la carrocería y da más
precisión en las curvas.
Entra bien en las curvas lentas y no subvira en exceso. Con
esta suspensión deportiva se puede provocar un deslizamiento
de las ruedas traseras al decelerar (no hace falta hacerlo
repentinamente) con el coche apoyado. Este movimiento se produce
con más facilidad y resulta más evidente que
en otros utilitarios recientes. Cuando sucede no es excesivamente
brusco, al menos en seco (en un Toyota Yaris lo es más).
Esta versión llevaba unos neumáticos Continental
Premium Contact2 de medidas 195/55 R16.
La dirección de los Corsa 1.3 CDTi de 75 y 90 CV no nos ha terminado de gustar. No informa con precisión sobre cómo pisa el coche; en este aspecto las hay mejores, como la del un Peugeot 207 o un Volkswagen Polo. A pesar de ello, nos ha parecido claramente mejor que la que lleva el Fiat Grande Punto (por tacto y por que no está tan asistida), modelo con el que comparte algunos elementos de la estructura.
La dirección es tan sensible al inicio del giro que
cualquier irregularidad o movimiento del conductor provocan
que se desvíe ligeramente.
El Corsa Sport tiene una dirección diferente. Para conseguir el mismo giro de las ruedas, hay que girar menos la dirección de esta versión que la de un Corsa con otro nivel de equipamiento (más información). Esto puede ser una ventaja para maniobrar o para callejear por ciudad (donde se puede doblar alguna esquina sin soltar las manos del volante). En carreteras con curvas de radio muy amplio, la dirección del Corsa Sport no aporta una ventaja significativa en relación a la normal. |