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El Nissan Qashqai es un turismo con algunas características
de un todo terreno ligero, como las proporciones de su carrocería
o el resultado en carretera y fuera de ella.
Hemos probado la versión 2.0 dCi de 150 CV 4x2 (de tracción delantera).
Por consumo y prestaciones, esta versión está
mucho más cerca de un turismo equivalente que de un
todoterreno ligero, como un Toyota
Rav-4.
El precio del Qashqai va desde 18.300 € hasta 29.400
€ (todos
los precios). La versión Diesel de 150 CV está
a la venta desde 23.900 €, un precio intermedio entre
un Civic 5p 2.2 i-CTDi Sport y un Volkswagen Golf 2.0 TDI
140 CV.
No tiene la estabilidad de un buen turismo y es superior
en este sentido a la mayor parte de los todoterrenos ligeros,
sobre todo porque es más ágil en carreteras
lentas. La suspensión resulta dura en determinadas
circunstancias, hay ciertas irregularidades que pasan poco
desapercibidas.
Con
los motores de 2,0 l gasolina y Diesel (141 y 150 CV respectivamente)
el Qashqai se puede elegir con tracción delantera o
total. Con los motores pequeños, 1.5 Diesel y 1.6 gasolina
(106 y 114 CV) sólo se puede elegir delantera.
Dado que las versiones con tracción total son mucho
más costosas que las de tracción delantera (2.900
€) conviene valorar bien si se necesita este elemento.
Con cualquier sistema de tracción, la altura libre
al suelo es mayor que la de un turismo normal y —sobre todo en las versiones menos
costosas «Visia» y Tekna»— los neumáticos
tienen un gran balón, lo que le da
cierta capacidad para circular por caminos en buen estado.
Si sólo dispone de tracción delantera, su capacidad
para avanzar por terrenos blandos o por pendientes deslizantes
es escasa.
Lo mejor del interior está en las plazas delanteras:
tiene uno puesto de conducción muy bueno, especialmente
por las calidad de los asientos, que además, van colocados
lejos del suelo. En las plazas traseras no es tan espacioso
como un todo terreno, ni su maletero tiene un acceso tan
cómodo. En este sentido se parece mucho más
a un turismo.
Los niveles de equipamiento posibles son «Visia»,
«Acenta» y «Tekna». Desde el más económico lleva de
serie el control de estabilidad, ordenador de viaje, Bluetooth
y aire acondicionado.
El más caro, «Tekna» es el único que tiene un sistema de acceso y
arranque sin llaves y el único que puede tener navegador
o una cámara de visión trasera.
El «Tekna» también se distingue porque tiene faros de xenón y techo solar. No parece interesante pagar el sobre coste del «Tekna» por estos dos elementos, porque los faros que tienen de serie las demás versiones (de bombilla halógena) ya son buenos; el techo solar quita algo de altura libre en las dos filas de asientos.
Su longitud es algo menor que un Toyota RAV4 y próximo
al de un KIA
Sportage. Mide 4.310 mm de longitud, 1.780 mm de anchura
y 1.610 mm de altura; es, por tanto, algo más corto
y bajo que un X-Trail,
pero más ancho.
Es más bajo que coches como el KIA Sportage o el
Hyundai
Tucson, pero es más alto que un turismo de cinco
puertas como un Volkswagen
Golf o un Ford
Focus. La caída de las ventanillas o del portón
(que se abre hacia arriba) es más parecida a la de
un turismo normal que a la de un todoterreno, con excepciones
como el SsangYong
Actyon.
El Qashqai se fabrica en Sunderland (Reino Unido) y se exporta
a Japón, Australia y Sudáfrica con el nombre
de «Dualis». El nombre Qashqai viene de una tribu
nómada iraní.
El desarrollo técnico lo ha llevado a cabo el Nissan
Technical Centre Europe, en Cranfield (Reino Unido). Este
coche es el primer modelo europeo en llevar una nueva plataforma
desarrollada por Renault y Nissan, que parcialmente utilizan
algunos coches que se venden en Japón, como el Nissan
Lafesta y Serena (monovolúmenes de 7 y 8 plazas respectivamente).
El diseño del Qashqai lo ha hecho Nissan en Europa,
en su centro de Londres (Nissan Design Europe). Es el primer
modelo que se realiza íntegramente en este centro.
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