El Lancer tiene la capacidad de maniobra y la agilidad de coches como el Ford Focus o el Mazda3 Sedán. No tiene el confort ni el tacto de coche grande pensado para viajar de, por ejemplo, el Ford Mondeo o el Volkswagen Passat.
En carretera responde bien en todas las circunstancias. La suspensión tiene un buen compromiso para que el coche no sea incómodo al pasar por irregularidades, ni demasiado suave como para que la carrocería se mueva en exceso en determinadas circunstancias.
Nuestra unidad de pruebas tenía las ruedas de 18” (Yokohama Advan 215/45 R18) que vienen de serie con la versión de equipamiento «Instyle». Con estas ruedas, la adherencia lateral es elevada y la precisión de la trayectoria a cada movimiento del volante está a buen nivel. No hemos probado el Lancer con las ruedas más pequeñas que puede tener, unas 205/60 R16.
No ha salido bien parado por su capacidad de frenada cuando se trata de frenar todo lo posible desde una velocidad alta (nuestra medición la hacemos desde 120 km/h). Descartada la posibilidad de que las ruedas no diesen toda la adherencia necesaria, me ha dado la impresión de que el ABS entra en funcionamiento antes de que sea realmente necesario y por eso se alarga la frenada. Esta característica sólo aparece en frenadas muy fuertes a velocidad relativamente elevada.
El confort a la hora de viajar puede quedar limitado porque el elevado ruido que llega al interior, al menos en comparación con coches como un Renault Mégane (que es muy suave y silencioso).
Una parte importante del ruido que se nota en carretera se debe contacto de los neumáticos con el asfalto. No me ha parecido que este ruido sea notable en todo caso, pero sí me ha dado la impresión de que el Lancer es más sensible de lo normal a la rugosidad del asfalto. Es posible que con las ruedas que tienen las versiones más económicas (con una cantidad de goma mayor entre el suelo y la llanta), el efecto sea distinto.
El motor también contribuye a esa sensación general de aspereza. El motor Diesel del Lancer es de origen Volkswagen (también lo llevan el Outlander y el Grandis). Es el que todavía tienen algunos modelos de VW, con el sistema de alimentación de tipo bomba inyector, no el nuevo con alimentación por conducto común.
Los 140 CV del motor mueven con soltura la carrocería del Lancer y el consumo es bajo. Para hacer una media de 120 km/h por autovía hemos medido un consumo entorno a 6 l/100 km.
Según datos homologados de consumo, la versión del Lancer Diesel de 140 CV con llantas de 18” tiene un consumo mayor que las versiones con llanta de 16” (6,3 l/100 km, frente a 5,9 l/100 km). Ficha comparativa.
La capacidad de aceleración de esta versión es acorde a la potencia. Antes de ver los datos de prestaciones que hemos medido, pensaba que el coche iba ser más rápido. Esta sensación la he tenido porque el Lancer tiene un motor de esos que tienen una respuesta brusca en un intervalo de potencia en un margen de revoluciones relativamente pequeño: así, hasta 1.600 rpm no hay mucha fuerza, pero a partir de ahí, la fuerza llega de forma repentina. Hay otros coches que tienen una capacidad de aceleración similar, pero como tienen una respuesta más progresiva, pueden parecer más lentos (como por ejemplo, un Renault Mégane 2.0 dCi de 150 CV).
El motor de gasolina de 1,8 l está fabricado conjuntamente por Hyundai y Chrysler. Este motor va asociado a una caja de cambios de variador INVECS III (no es una caja de cambios tradicional de engranajes), con la posibilidad de seleccionar seis posiciones fijas desde unas levas que hay detrás del volante.
La suspensión del Lancer es McPherson y la trasera de paralelogramo deformable. El nuevo Lancer está fabricado a partir de la nueva plataforma que ha estrenado el Mitsubishi Outlander, y que también tienen el Peugeot 4007 , el Citroën C-Crosser y el Mitsubishi Delica:D5 (sólo a la venta en Japón).
Esta plataforma está pensada para que pueda adaptarse, cambiando ciertos componentes, a diferentes tipos de vehículos (el Outlander es un todoterreno, el Lancer un turismo y el Delica:D5 un monovolumen con tracción total). Los vehículos que la tienen comparten elementos como el piso y la suspensión delanteros, y parte de la estructura eléctrica. También está pensada para montar en ella una serie de motores fabricados conjuntamente por Hyundai, Mitsubishi y Chrysler. |