El Mazda 5 tiene un cómodo sistema de plegado de asientos. La tercera y la segunda fila se pueden abatir fácilmente para aumentar el espacio de carga. Queda un fondo casi plano.
La segunda fila de asientos se desplaza longitudinalmente para favorecer el acceso a las plazas traseras. Éstas tienen la banqueta muy cerca del suelo y resultan incómodas porque obligan a llevar las rodillas muy elevadas.
Bajo las banquetas laterales de la fila central hay sendos huecos. El de la izquierda es ocupado por el asiento central cuando éste no es necesario. El de la derecha aloja un cajón central donde depositar objetos.
Las puertas automáticas del Mazda 5 se pueden accionar con el mando a distancia, con dos botones que hay al lado del volante o manualmente con los tiradores exteriores e interiores.
La maniobra de apertura o cierre se puede interrumpir en cualquier momento quedando las puertas en una posición fija aunque el coche esté en pendiente.
Si durante la operación de cierre el sistema detecta cualquier obstáculo las puertas se vuelven a abrir automáticamente.