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La unidad del Avenger que he conducido llevaba el motor 2.0
Diesel de 140 CV, con la caja manual de seis marchas. Llevaba
el «paquete deportivo» que incluye en España
alerón posterior, espejos pintados del color de la
carrocería, faros antiniebla y llantas de 18 pulgadas.
Los neumáticos para estas llantas eran unos Kumho Ecsta
KH 11 (95H), en medidas 215 /55 x 18.
El paquete deportivo no afecta a la suspensión (salvo
las ruedas) ni a ningún elemento electrónico
del motor. Por tanto, le da un aspecto más deportivo.
La suspensión que lleva en Europa equivale a la suspensión
«deportiva» de EE.UU. Es una suspensión
con buena relación entre agarre y comodidad y el resultado
es el de un coche muy agradable de conducir tanto en rectas
como en carreteras con curvas.
En terrenos con el piso irregular resulta cómodo y
la suspensión absorbe las ondulaciones sin afectar
a la trayectoria. La dirección tiene muy buen tacto
y una desmultiplicación normal. El material del volante
también resulta agradable y en conjunto resulta un
coche cómodo y muy satisfactorio de conducir a buen
ritmo.
La distancia entre el volante y la puerta es grande. Para
las personas que prefieren conducir cerca del volante y con
los brazos flexionados, es una ventaja considerable en carretera
de curvas, ya que nos codos no tropiezan continuamente con
la puerta.
El mayor defecto se debe al ruido y las vibraciones que se
perciben en el interior. En el Avenger, se oye especialmente
el motor Volkswagen de 140 CV. A baja velocidad el ruido proviene
del motor y a partir, de 120 km/h, suena el viento y el contacto
de los neumáticos con el asfalto.
La potencia del motor resuta suficiente para mover el coche
con agilidad en carretera, incluso si es necesario realizar
adelantamientos frecuentes. En subidas muy pronunciadas, sí
se puede echar de menos más fuerza y se hace más
frecuente la necesidad de usar marchas cortas.
El ordenador de viaje sólo da información
de la autonomía, el consumo medio y el tiempo transcurrido.
Es decir, no da los datos habituales de velocidad media ni
los kilómetros transcurridos desde la puesta a cero.
Para calcular la velocidad media hay que medir tiempo, con
el ordenador o el reloj, y kilómetros transcurridos
con el cuentakilómetros. Posteriormente hacer los cálculos
pertinentes. Tampoco da información de consumo instantáneo.
Las teclas para manejar el ordenador de a bordo están
situadas en la zona baja del salpicadero, muy lejos del conductor.
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