Como todos los Serie 1, la variante con carrocería Coupé es un coche que a la hora de conducirlo transmite una positiva sensación de solidez y está pensado principalmente para quien disfrute de la conducción, sobre aspectos como la comodidad de suspensión.
Nuestra unidad de pruebas (123d) tenía la suspensión de serie (opcionalmente hay una más dura; «suspensión deportiva M», que además deja la carrocería más baja). Incluso con la suspensión de serie las irregularidades se notan con claridad. A cambio, la carrocería va bien sujeta (balancea y cabecea poco) y la estabilidad es alta. Dado lo bien que va con la suspensión de serie, puede ser un error montar la suspensión deportiva.
El Coupé también conserva de otros Serie 1 unas reacciones que empeoran un poco más de lo habitual que en otros coches cuando hay que circular por carreteras en mal estado. Por ejemplo, si coincide cuando se toma una curva, un roto en la carretera, el coche tiene una cierta tendencia a descolocarse con rapidez y a los ocupantes llega una sacudida relativamente grande.
Lo que me parece superior en el Serie 1 Coupé respecto a las carrocerías de tres y de cinco puertas es que, en condiciones concretas, puede tener reacciones más suaves que lo hacen más fácil de conducir. Por ejemplo, en un cambio brusco de apoyo o cuando en una curva se acelera a fondo en marchas cortas, con el Coupé es menos probable perder la trayectoria.
Estas diferencias de estabilidad puede que se deban a los ajustes específicos que tiene el chasis del Serie 1 Coupé (más información). No obstante, las diferencias son tan sutiles que para notarlas con claridad haría falta conducir un Serie 1 Coupé y justo después uno de tres o cinco puertas, con el mismo motor y el mismo equipo de ruedas, algo que no he podido hacer.
El motor Diesel del 123d (204 CV) también lo pueden tener las otras dos carrocerías cerradas del Serie 1. Con cualquiera de los motores, el Serie 1 Coupé destaca por su bajo consumo y buenas prestaciones. No hay ningún otro cupé de su tamaño con motor Diesel excepto el Alfa Romeo Brera 2.4 JTD (200 CV), que gasta más y es menos veloz. El consumo es bajo entre otras medidas, porque los Serie 1 con motor de cuatro cilindros llevan un sistema de parada automática cuando el coche se detiene (más información).
Es reseñable del 123d que tenga una respuesta contundente casi a cualquier régimen. Se puede acelerar a fondo a poco más de 1.000 rpm y la ganancia de velocidad es importante hasta la zona roja del cuenta revoluciones. Es decir, acelera de forma lineal y, a la vez, intensa. A causa de esta forma tan progresiva de dar la fuerza, cuando se pisa el acelerador a baja velocidad puede parecer que no es especialmente rápido: donde sí se nota su potencia es cuando hay que acelerar cuando el coche ya va deprisa, ya que gana velocidad con gran facildiad.
Lo que me parece mejorable en esta versión (como en el 120d) es que sigue teniendo una aspereza sensible en circulación urbana, por ejemplo, cuando se pisa el acelerador a bajo régimen se nota claramente cómo el retrovisor no deja de vibrar hasta que el motor sube algo su velocidad de giro.
El consumo del 123d es bajo para lo que es capaz de correr. Para ir a velocidades más o menos legales por autopista el consumo puede bajar de 7,0 l/100 km y si se alterna ciudad y alrededores, puede estar cerca de 8,0 l/100 km. El consumo máximo que hemos medido supera los 14,0 l/100 km, en una carretera lenta de montaña.
Durante la presentación internacional, también tuve la oportunidad de conducir la versión 135i, brevemente por carretera y por circuito. He podido extraer pocas conclusiones, pero lo que tengo claro es que, BMW no ha hecho un M3 a escala, ni un Z4: el Serie 1 Coupé es más fácil de conducir que cualquiera de esos dos. Incluso me ha parecido menos ágil que un 130i con portón, pero a favor cuenta con un mayor aplomo. A pesar de la fuerza que tiene el motor de 306 CV, no es un problema ni un exceso en una carrocería relativamente pequeña como la del Serie 1 Coupé.
También tuve la sensación con este coche que es más torpe que otros Serie 1. Esta diferencia puede que también se deba al funcionamiento del control de estabilidad. En otros BMW, el control de estabilidad entra poco en funcionamiento cuando se desconecta la función del control de tracción (DTC), incluso deja salir de las curvas patinando las ruedas traseras; en el 135i no he tenido la misma sensación, porque interviene más a menudo.
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