El Audi TT puede tener de serie u opcionalmente, según versión, una suspensión de dureza variable denominada «Magnetic Ride». Los amortiguadores pueden cambiar su dureza mediante una corriente eléctrica que varía la viscosidad del fluido que tienen en su interior. Con este fluido, en lugar del que ordinariamente tienen los amortiguadores, la resistencia al movimiento del amortiguador se puede modificar hasta 1.000 veces por segundo.